CYNOLEBIAS. Habitan en pequeñas
lagunas y charcos del departamento de Rocha. Sus huevos son depositados en el fondo del
barro, y aunque el agua del estanque se evapore los embriones continúan su desarrollo en
el lecho apenas húmedo. Las crías nacen con las primeras lluvias de la estación
siguiente.
BRACHYNYPPOPOMUS. Este pez eléctrico habita ríos y lagunas del noreste
uruguayo. No usa la electricidad como arma de caza, sino que genera un campo eléctrico a
su alrededor que utiliza para orientarse durante la noche, cuando está más activo. Dicho
campo funciona como una especie de radar portátil que rodea el cuerpo del pez mientras
este se moviliza, indicándole los obstáculos a esquivar y las presas con las que se
nutre.
CABEZA AMARGA. Presente en ríos y lagos de casi todo el territorio
uruguayo, es un ávido cazador, e incluye entre sus presas peces que tienen la mitad de su
propio tamaño. Gusta de protegerse entre piedras y troncos y desde allí acecha a sus
víctimas. Tras desovar, los adultos cuidan a sus crías, agrupándolas dentro de un
territorio del que expulsan a toda criatura que represente un peligro para la prole.
EIGENMANNIA. Otra variedad de pez eléctrico que habita nuestras aguas.
Su cuerpo es casi transparente, al punto de que se ven muchos de sus órganos. De
carácter bastante sociable, a veces se agrupan decenas en un metro cuadrado. Se esconde
entre troncos y piedras y de noche sale gusanos, insectos y pequeños peces.
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