ANDA QUE TE CURE LOLA
(Milonga)
Letra de L. Caruso
Che rea, vestida a plazos, 
con desplante de señora,
con desplante de señora, 
que no me das ni la hora, 
desde que chapaste al gancho.

Acordate que este  manso,
con paciencia de mamita, 
cuando se acabó la guita 
para parar el buzón, 
empeñó hasta el acordeón 
pa' tenerte bien gordita.

 No me mirés de reojo 
por encima de esas pieles, 
por encima de esas pieles,
si manyo bien tus papeles 
pa'qu'esto te cause enojo. 

Cuando con tierra en el coco 
te salvé de la perrera, 
aunque estaba en la palmera 
como pude me paré,
hasta que vino ese inglés 
que te bajó la bandera. 

Perdoname este arrebato 
que me hace pasar por boncha, 
que me hace pasar por boncha, 
pero reviento de bronca 
porque me dejaron pato. 

Quedate con el checato 
seguí haciendote la cuna 
y si la inglesa vitrola 
deja un día de sonar, 
no me vengas a escorchar 
y andá que te cure lola!



ANDATE (No te vayas)
Letra de Roberto Fontaina y Rodolfo Sciammarella
Música de Roberto Fontaina y Rodolfo Sciammarella
Compuesto en 1933.
En mayo de 1933 lo grabaron la orquesta de Francisco Canaro, con Ernesto Famá; la de Francisco Lomuto, con Roberto Díaz; Ada Falcón acompañada por la orquesta de Francisco Canaro, y Libertad Lamarque. Lleva, como subtítulo, Tango sentimental.
Cuántos años arrastrando mis cadenas,
soportando resignada tus abandonos.
Cuántas noches, encerrada en mis penas,
yo deseaba libertarme de tus enconos.
Por qué soy buena si no sos merecedor ?
Por qué te busco si me llenas de dolor ?...
Si supieras todo el daño que me has hecho
llorarías en mi pecho tu desamor.

Andáte, nomás, andáte.
No creas que me haces daño.
Llevo el corazón deshecho
desde el primer desengaño.
No pienso llorar. Andáte.
Andáte. Será mejor...
No, no te vayas, quedáte,
que me hace falta tu amor.

Yo quisiera que vivieses el pasado
recordando aquellas horas de bondades y ternuras.
No olvidabas una noche de besarme
y también de acariciarme. Cuánta dulzura !
De un solo golpe el destino hizo caer
todas las dichas de mu sueño de mujer.
Yo bien sé que ha de ser vano mi empeño,
que ya no serás el dueño de mi querer.