|
Ayer estaba recordando tu casa... mi casa... Portal donde la luna se aburrió esperando, cedrón por donde el tiempo se perfuma y pasa ! Y al ver que nos pusimos viejos y estamos más solos, siento un vals en tu piano llorar y me pongo a pensar si no llora de amor. Era la era primera que apaga la ojera y enciende el rubor, y una noche - te acuerdas? - un beso debajo del cerezo sellaba nuestro amor. Pudo el amor ser un nudo, mas dudo que pudo luchando vencer... Una casa era pobre, otra rica... Fácilmente se explica que no pudo ser. Así, por el recuerdo, lloro tu casa... mi casa... Tu amor, que está marchito en un estuche de oro, mi amor, que al fin - de darse - se quedó sin brasas... Y al ver que nos pusimos viejos y todo fue en vano, siento un vals en tu piano llorar y me pongo a pensar si no llora de amor. |
|
Es medianoche, el cabaret despierta, muchas mujeres, flores y champan; va a comenzar la eterna y triste fiesta de los que viven un ritmo y un afan. Cuarenta años de vida me encadenan, blanca la testa, viejo el corazon; hoy puedo ya mirar con mucha pena lo que otros tiempos mire con ilusion. Las pobres muchachas, cansadas de besos, me miran extrañas, con curiosidad... Ya no me conocen estoy solo y viejo. Que triste es todo esto, la vida se va! Un viejo rico que gasta su dinero emborrachando a Lulu con su champan, hoy le nego el aumento a un pobre obrero que le pidio un pedazo mas de pan. Aquella pobre mujer que vende flores y fue en mi tiempo reina de Montmartre, me ofrece con sonrisa unas violetas para que alegren tal vez mi soledad. Y pienso en la vida... las madres que sufren, los hijos que vagan, sin techo y sin pan... vendiendo "La Prensa", ganando "dos guitas". Que triste es todo eso, quisiera llorar! |
Recopilación: Elbio Carrasco