ALMITA HERIDA
Enrique Cadícamo
Juan Carlos Cobián
Yo te amé en un otoño, ya lejano,
con el fuego azul de mi pasión
y hoy traigo tu recuerdo de la mano,
crepusculo lontano, fantasma de mi corazón.
Ibas caminando hacia el misterio,
yo salí a tu encuentro y te alcancé.
Triste cruzabas por la vida
y al ver tu almita herida te acompañé.
Fue un loco amor el que sentí por tí,
entre mis brazos te vi,
que agonizabas con mis besos.
Cuanto duró tu amistad y tu amor, no lo sé,
si toda una vida o quizás
un minuto supremo, tal vez.
Tan solo sé,
que tuviste el valor de encontrar
el instante oportuno de huir
com mis sueños detrás.
|
AMABLEMENTE
Letra de Ivan Diez (Pseudonimo de Augusto A. Martini)
La canta Edmundo Rivero.
La encontro en el bulin y en otros brazos...
Sin embargo, canchero y sin cabrearse,
Le dijo al gavilan: "Puede rajarse;
el choma no es culpable en estos casos."
Al quedarse bien solo con la mina,
busco las alpargats y, ya listo,
murmuro cual si nada hubiera visto:
"Cebame un par de mates, Catalina."
La grela, jaboneada, le hizo caso.
El tipo, saboreandose un buen faso,
la mateo, chamuyando de pavadas...
Y luego, besuqueandole la frente,
con toda educacion, amablemente,
le fajo treinta y cuatro puñaladas.
|
Recopilación: Elbio Carrasco
|