Letra de Alberto Vaccarezza. Musica de Enrique Delfino. Compuesto en 1927. Grabado por Carlos Gardel el 27/5/1927. Araca, corazón, callate un poco, y escuchá, por favor, este chamuyo, si sabés que tu amor es todo tuyo y no hay motivo para hacerse el loco. Araca, corazón, callate un poco. Así cantaba un pobre punga que a la gayola por culpa de ella fue a descansar mientras la paica con sus donaires por esas calles de Buenos Aires se echó a rodar. Mas, como todo se acaba en esta vida, una tarde salió de la prisión y al hallarla le dijo el pobre punga: volvé de nuevo al nido, por favor. Volver no puedo, dijo la paica, el amor mío ya se acabó. Pasó una sombra, sonó un balazo, cayó la paica y una ambulancia tranquilamente se la llevó. Y nuevamente en las horas de la noche, cuando duerme tranquilo el pabellón, desde la última celda de la cárcel, se oye cantar al punga la canción: Araca, corazón, callate un poco, y escuchá, por favor, este chamuyo, si sabés que tu amor nunca fue tuyo y no hay motivos para hacerte el loco. Araca, corazón, callate un poco. |