En 1930, Enrique Cadícamo convertía en Aquellas farras - mediante una letra evocativa - el antiguo y bello tango Argañaraz, de Roberto Firpo. Cadícamo pudo contar con la anuencia del músico, que vivía y dirigía su orquesta. Carlos Gardel grabó Aquellas farras el 1° de abril de 1930. (JG)
Tiempos viejos y compadres de mi vida parrandera que ya no volverán mis años a gozar. Qué habra sido de esa barra, bravucona y pendenciera, que tanto dio que hablar por su guapear? Adiós, amigos de entonces, ya estamos lejos de tanto andar... Marcando una candombeada fue luciendo medialunas y entre cortes y quebradas iba el tango provocador... Enaguas almidonadas y taquitos militares... Ay, bailes de mis andares !... Hoy los evoco con gran dolor... Siglo de oro de ese tiempo en que el ñato Monteagudo, borracho de pernod, se quiso suicidar... Y del Loco Puentecito... Y del zurdo Altamirano... No los he vuelto a ver. Dónde andarán? |