AL PIE DE LA SANTA CRUZ

Letra de Mario Battistella.
Musica de Enrique Delfino.

Cantado por Carlos Gardel en 1933. Existe otra grabación de Hector Maure.


Declaran la huelga,
hay hambre en las casas;
es mucho trabajo
y poco el jornal.
En ese entrevero
de lucha sangrienta,
se venga de un hombre
la ley patronal.
Los viejos no saben
que lo condenaron,
pues miente piadosa,
su pobre mujer.
Quizas un milagro
le lleve el indulto
y vuelva a su casa
la dicha de ayer.

Mientras tanto al pie de la Santa Cruz,
una anciana desolada llorando implora a Jesus:
"Por tus llagas que son santas, por mi pena y mi dolor,
ten piedad de nuestro hijo; protegelo, Señor."
Y el anciano, que no sabe ya rezar,
con acento tembloroso también protesta a la par:
"Que mal te hicimos nosotros pa'darnos tanto dolor?"
Y a su vez dice la anciana: "Protegelo , Señor."

Los pies engrillados
cruzo la planchada...
La esposa lo mira, quisiera gritar.
E el pibe inocente
que lleva en los brazos
le dice llorando:
"Yo quiero a papa!"
Largaron amarras,
y el ultimo cabo
vibro al desprenderse
de todo su ser:
Se pierde de vista la nave maldita
y cae desmayada 
la pobre mujer.

                                Recopilación: Carlos "el judío"



ALGUNA VEZ...

Letra de Francisco García Jiménez.
Música de Enrique Santos Discépolo.
Compuesto en 1929.

Estrenado por la cancionista Pepita Cantero en la obra "El muerto que yo vendí goza de buena salud", y un gran éxito de Tania. Es el único tango de Discépolo (le pertenece la Música) que recibió letra de otro autor.

Cansada de mentir por un brillante,
yo sé que hasta mi vida, alguna vez,
vendrás sin la insolencia detonante
del lujo que hoy te da
la hueca esplendidez...
Y sé que no será por mi bolsillo:
será por mi alma,
será por lo que soy !
Vos, para salvar tu fe,
vendrás hasta mi amor,
queriendo, alguna vez...

Olvidado, en esta esquina
veo triste el cuadro de hoy:
a vos todo te ilumina
y yo en la sombra estoy...
Me lo has dicho con los ojos:
Alma mía, esperame !...
Y esperando he de callar
y estar como un extraño
mirándote pasar...

Vendrás en una noche inolvidable:
querrá escapar del pecho el corazón.
Iremos como novios por las calles,
ansiosos de llorar
a solas la emoción.
Y sé que no será por mi bolsillo:
será por lo que soy !
Vos, para salvar tu fe,
vendrás hasta mi amor,
queriendo, alguna vez...


                                Recopilación: Elbio Carrasco