A MI PRIMERA NOVIA

Letra: Francisco García Jiménez.
Música: Vicente Fiorentino.
Compuesto en 1939.

La historia un poco simple de nuestros amores
cabría en cuatro líneas... o en menos, quizás...
Un cambio emocionado de versos y flores,
dos cartas literarias y un beso fugáz.
Muy poco para un hombre que luego, en la vida,
de tanta pena amarga retuvo el sabor;
un mundo para el alma que guarda
encendida
la humilde y pura llama de su primer amor.

Todo no acabó, tiempo de ver !...
Te pertenece la canción que vuelvo a oír,
y este suspirar, y el rápido latir
de mi corazón al evocar...
Vuelves del ayer, primer amor,
con tal fragancia encantadora de ilusión
que pese al mal,
aún es la vida un caro bien para ti,
luz de amanecer en mi dolor !

Te busco en la memoria, mi novia primera...
Tenías rizos negros?... O bucles de sol?
De qué color los ojos?... No sé cómo eras !
El tiempo - recio y terco - tu imagen borró !
Pero algo a ti me une; y es tuyo, en mi vida
de errantes sensaciones, el sitio mejor.
Me apartas del presente, que es prosa mentida;
me salvas el lirismo, mi fiel primer amor !



A MIS MANOS

Letra: Julio Camilloni.
Música: Alfredo Gobbi.
Compuesto en 1955.

Esta milonga fue grabada por la orquesta de Gobbi,
con el cantor Alfredo del Río, el 28 de marzo de 1955.


Mis manos nacieron ciegas
y acunan sus locos sueños.
No saben que no se puede
tocar con ellas el cielo.
Por eso golpearon puertas
que a mis golpes no se abrieron.
Ella ya estaba lejana
y yo fui un mendigo ciego.

Mis manos fueron dos llamas
y solas se consumieron
porque ella fue indiferente
como una estatua de hielo.
Por eso las tengo ahora
como si fueran de yeso,
dos manos desesperadas
aferradas a un recuerdo.

Ay, como se equivocaron
las ciegas manos que tengo!
Mis manos puse en las manos
de un amigo y tuve miedo.
No fueron manos leales,
se cumplió el presentimiento.
La vez que se hicieron puño
fueron dos puños de acero
y me golpearon el rostro
por no golpear rostro ajeno.

Ay, como se equivocaron
las ciegas manos que tengo!
Soldado del infortunio
llevo un brazalete negro.
Se llevaron a mi madre
y ellas no la detuvieron!
Fue el error mas lamentable
que mis manos cometieron...
Ayudaron a llevarla...
Nunca sabrán lo que han hecho!
Ay, como se equivocaron
las ciegas manos que tengo!