Hombre que supo serasunto muy serio pa' los dolores, Supositorio Supuesto.Dolorido y quejoso, cuando no estaba en un grito era porque andaba ocupado en un lamento. Hombre complicado pa' los dolores, cuando se atacaba de la muela le dolía el codo, cuando se torcía un tobillo se quejaba de una muñeca, y así por el estilo. Todo cambiado, sin un criterio pa' los síntomas.
Y una noche cayó por el boliche El Resorte, justo cuando estaba la Duvija
cortando un quesito duro con hacha, y en aquel rincón el tape Olmedo
paladeaba un vasito de vino, y Rosadito Verdoso comía unos higos y los
demás estaban en nada.
¿Estrenando algún dolor nuevo, don Supositorio? –preguntó la Duvija y le
ofreció un quesito recién astillado.
La Duvija le acercó otra copita con mermelada, y preguntó:
El hombre sacó aspirinas y se le rodaron por el mostrador, como si jugaran
carreras. Azulejo Verdoso se las juntó, le hizo tomar una, y a las otras, con
un cuchillito, las hizo cuadradas. Después les marcó puntitos negros, del uno
al seis, y al rato estaban jugando al dominó, contentos y locos de la vida. |