Hombre que supo ser asunto serio pa meterle miedo a la gente, un tal Agorero Vetusto, que solía andar con una bolsa llena de miedos y de noche pasaba por los ranchos y les tiraba puñados.Un hombre, Agorero Vetusto, que pa imitar a la lechuza era cosa superior. En cuantito se paraba en un poste, como posado, se le ponían las vistas amarillas, el cogote le agarraba un juego giratorio, y le daba por chistar. Tenía una bolsa llena de chistido de lechuzas, y cuando se cansaba del poste se los metía a los vecinos por debajo de las puertas, y les golpeaba. Que no hay cosa pior que levantarse medio dormido pa salir, y pisar un chistido de lechuza. Y descalzo, ni le cuento.
Un hombre, Agorero Vetusto, que tanto le imitaba la luz mala como le inventaba la fantasma.
Y una vuelta cayó por el boliche El Resorte, con un miedo escondido abajo del poncho.
Al poco momento, algunos parroquianos del boliche se dentraron a poner nerviosos, como inseguros.
- Vea don Agorero Vetusto le dijo-, y yo sé que en la vida uno se defiende como puede pero pa mí le dijo., en lugar de andar desparramando miedos sería mejor que plantara boñatos, porque si usté siembra miedos, lo más probable es que coseche algún cagazo. |