Para carnaval "LOS RESORTEROS" son
fija. Hombre que supo ser asunto pa' cumplir con los
mandados, un tal Microbiano Cortón, que le decían "Puré de enfermo" porque
era bastante zapallo.
Tan cumplidor,
Microbiano, que pa'l verano el médico le dijo que tenía que hacer playa y
él se puso a moler piedra hasta hacerla arena fina, que tuvo que hacer
playa de agua dulce por falta de salitre y no le fue el turismo, porque en
lugar de ruleta puso cancha de taba y cualquier abombau sabe que si el
porteño no lee "Casino" sigue de largo. Y Microbiano se casó con
Patética Lírica, que se conocieron en el rancho del viejo Rataplán
Cuadrante el día que Rataplán le festejó los 32 años a su hijo porque
terminaba de cobrar el primer jornal de su vida, en el primer trabajo de
su vida, que lo echaron al otro día porque se durmió. Pero fiesta
bonita la del casamiento de Microbiano y Petética, porque hubo música en
vivo y en disco, que el padrino había conseguido un solo disco de 78 pero
estaba comido en las orilla por el gorgojo del disco musical negro, que es
un insecto en extinción por culpa del Compac dorado, y en lugar de 78
vueltas por minuto apenas si daba 65. Para la música en vivo estaba el
trío "Los Resorteros", formado por Rosadito Verdoso, Azulejo Verdoso en
guitarra y la Duvija en flauta dulce, que el dulce era de membrillo y la
flauta de pan de ajo, que es un instrumento de poca variedá porque el ajo
repite mucho. Cuando se supo en el boliche, va el tape Olmedo y
pregunta: - ¿ Y cómo es eso de baile con un solo disco? - Una
preciosidá de música, pero de tan usado el disco estaba finito, y se le
entreveraban la música del lado A con la del lado B.
- Pa mi - comentó el tape Olmedo- si el disco es redondo no puede tener
lados, y en caso de tener tienen que ser una infinidá. Lo que resultó
ser asunto muy serio fueron "Los Resorteros", que tanto le interpretaban
La Lambada (que ya no se oye) como el Himno Nacional (que todavía se oye
gracias al fútbol), que lo tocaban en tiempo de marcha camión, que era un
lió pa' las viejas, porque escuchaban el Himno y se tenían que parar y no
todas podían, que a mas de una hubo que pararla y apuntalarla con otra
para que entre las dos cumplieran con la obligación patria.
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