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"LA MURGA VINO DE CADIZ", se suele afirmar categóricamente, no dejando
lugar para las dudas u otras opiniones. Se habla de estas murgas, pero no de sus
características, ni de lo que hacían. La hipótesis más difundida acerca del
origen de la murga es la que afirma su procedencia gaditana. En resumen dice
que la Ilegada a Uruguay en 1906, l9O8 o 19O9 de una agrupación proveniente
de Cádiz, denominada La Gaditana, habría provocado la aparición en Uruguay
de una agrupación también denominada “murga” - La Gaditana que se va -, que
humorísticamente la imitaba. Es interesante ver en qué momento comienza a
circular esta información en trabajos publicados, ya que éstos muchas veces
se vuelven referenciales.
BUSQUEDA DE DOCUMENTACIÓN. El antropólogo brasileño Paulo de Carvalho Neto
estuvo relacionado a Uruguay entre 1952 y 1959 como docente e investigador
en la Facultad de Humanidades y Ciencias, dedicándose al estudio de algunos
aspectos de la cultura popular uruguaya. En 1960, ya radicado en Quito,
publicó un folleto titulado "La Murga del Carnaval Montevideano". En este
trabajo Carvalho Neto, basándose en testimonios fundamentalmente de
directores murgueros como Pepino, Bermejo y Garín, aborda el tema del origen
de la murga. Luego, en 1967 retoma y amplía el tema en su libro "El carnaval
de Montevideo"(1). Dice Carvalho Neto: “Son raros los murguistas capaces de
informar sobre el origen de la murga en Montevideo. La versión más aceptable
nos dice que vino de España. Y que la primera que salió entre nosotros fue
"La Gaditana que se va”(2). Esta simple presunción, en principio, de
Carvalho Neto se convirtió en axioma y los trabajos que se realizaron
posteriormente partieron de esa premisa: “La murga vino de Cádiz”.
Gustavo Diverso, en su libro "Murgas. Lo representación del carnaval" recoge
crónicas de la época en las cuales se precisa la participación de "La
gaditana que se va" y su relación con la agrupación Murga Gaditana, su
progenitora. Aparentemente en el año 1908 llega, formando parte de una
compañía de zarzuelas, el conjunto Murga Gaditana, que provocó que en el
Carnaval del año siguiente apareciera la primera “murga” montevideana "La
Gaditana que se va", que imitaba a aquella murga de Cádiz. El espectáculo
funcionó, al año siguiente salió la murga La Hispano-Uruguaya y así, según
esta hipótesis, se habría ido gestando el género “murga" en el Carnaval
montevideano.
Dice Gustavo Diverso: “Hemos visto que las murgas surgieron en nuestro país
como una manifestación artística del carnaval, a raíz de un hecho fortuito
que pudo haber sucedido en cualquier otro momento de la historia de nuestra
cultura: un grupo de uruguayos que decidieron imitar una manifestación
artística española en tono de broma, fue suficiente para que las murgas se
constituyeran en una de las expresiones populares más importantes.(3)
Estos son los datos que han manejado diversos autores para inferir que la
“murga” vino de Cádiz. Sin embargo, el hecho de la llegada a Montevideo de
esa agrupación llamada Murga Gaditana no generó el nacimiento de ningún
género nuevo; a lo sumo provocó que algunos conjuntos carnavaleros
incorporaran la palabra “murga” en su título. Sin
embargo, las murgas que estamos acostumbrados a ver y escuchar durante el
Carnaval montevideano, constituyen un fenómeno totalmente local. Por otra
parte, la palabra “murga” no solamente es utilizada en Uruguay para designar
un hecho artístico; en Argentina hay murgas, las hay en Panamá, y en
diversas regiones de España también existen “murgas”. Afirmar que todas
estas manifestaciones tienen un origen común gaditano es arriesgado.
Debe aclararse: tanto la agrupación camavalera "Murga la gaditana que se va"
como Murga la Hispano-Uruguaya, participaban en Carnaval dentro de la
categoría “Mascarada”, que ya existía antes de la aparición de estos
conjuntos. Nótese la importancia de la colocación de las comillas en el
título del conjunto;
las crónicas no dicen murga “La gaditana que se va”, sino que dicen “Murga
la gaditana que se va” y aparecen en las listas de conjuntos de Carnaval
junto con otros que no llevan el término “murga” en su título.
Este hecho que parece trivial, en realidad es de suma importancia. Está
hablando de un conjunto o conjuntos de Carnaval que participaban de la
categoría “Mascarada” que tal vez, a partir de la presencia de la Murga
gaditana comienzan a utilizar la palabra “murga” en sus títulos. Para nada
está hablando de un nuevo género carnavalero, sino de la aparición de la
palabra “murga” en los nombres de algunas agrupaciones. A manera de ejemplo,
en el carnaval de 1910 aparece un conjunto con el título "Murga los
bachichas", que en el Carnaval anterior había participado con el nombre "Los
bachichas", sin la palabra “murga” adelante.(4)
Ahora bien: la palabra “murga” ¿aparece en nuestro país recién en 1909?. No
es así. Dice el diario El Ferrocarril de Montevideo con fecha 26 de
diciembre de 1876: “La noche buena ha pasado entre nosotros como hacía años
no sucedía. Ha reinado mucha animación, no escaseando, por cierto, las
diversiones. Infinitas murgas han recorrido las calles, deleitando a los
transeúntes y vecinos con esa música especial que constituye su principal y
característico elemento.(5)
A NO TODOS LES GUSTABA. No todos las crónicas coincidían en lo agradable de
la música; refiriéndose a las agrupaciones musicales que en las fiestas del
año 1869 recorrían las calles de la ciudad dice Joaquín Rodajas, periodista
de El Ferrocarril: “De esa cantidad una tercera parte, por lo menos,
inundaron el barrio de la Oleada sufriendo mis respetables orejas unas diez
y siete cancionetas”(7)
Estas “murgas” que recorrían las calles y golpeaban las puertas de las casas
para pedir dinero, no eran la únicas agrupaciones que lo hacían. También las
comparsas de negros pasaban por las calles cantando: “Poco animada ha estado
la noche buena. Los célebres trasnochadores de otros tiempos han
desaparecido y apenas si se ve uno que otro que él o la tradición se
divierte golpeando algún cacharro. Varias comparsas de la clase de color
recorrieron las calles tocando sus alegres músicas”(8)
En cuanto a los instrumentos musicales que llevaban estas agrupaciones
algunas crónicas hablan de acordeón, platillos, bandurria, fagot y
redoblante.
En la década de 1880 esas manifestaciones populares comenzaron a desaparecer
frente al auge de los bailes, saraos y conciertos que se efectuaban por
todas partes, y también por el cambio en la manera de festejar la Navidad;
de una manera más íntima y familiar alrededor de la mesa.Tanto es asi que en
el año l882 algunas pocas murgas destrozaron los oídos de los vecinos”.(10)
Queda demostrado, entonces que el término “murga” era utilizado en nuestra
ciudad mucho antes de 1909 y para designar conjuntos musicales callejeros
que recorrían las casas en los días de fiesta —por ejemplo, la Nochebuena—
tal como lo dice el diccionario de la Real Academia Española.
Ahora bien, estas referencias a la palabra “murga” nada tienen que ver con
el Carnaval, aunque es sabido que las comparsas de Carnaval de principios de
siglo recorrían las calles anticipándose a las carnestolendas(11). En la
Nochebuena de 1877 “recorrieron las calles las comparsas Las paseanderas,
Negras libres, y Los calaveras” (12); “no faltaron las comparsas antes de
tiempo”, escribía un cronista de El Ferrocarril.(13).
RELACIÓN MURGA-CARNAVAL. Refiriéndose al Carnaval de 1890 el diario La época
comenta: “Ha faltado el bullicio de las comparsas con murgas, de las que
atronaban los oídos con los monótonos tambores y las latas con maíz.(14).
Esta crónica resulta fundamental pues aparece inequívocamente la palabra
“murga” referida a un conjunto de Carnaval. Es decir; en 1908 cuando llega
el conjunto Murga gaditana, que provoca a su vez la aparición del conjunto
Murga la gaditana que se va, hacía décadas que el término murga era
utilizado en nuestra ciudad y en nuestro Carnaval. La historia de esa murga
gaditana y su imitadora montevideana no prueba absolutamente nada acerca del
origen de la murga uruguaya. El nacimiento instantáneo, casi mágico de la
“murga” no fue tal.
Los hechos culturales generalmente no son producto de la casualidad, sino
que lo son de complejas relaciones sociales, que siempre es difícil mirar
con otros ojos y otras cabezas en la distancia temporal. ¿No será posible
que el género "murga" "a la uruguaya" estuviera germinando en esas
manifestaciones populares de las nochebuenas y otras celebraciones del siglo
pasado donde convivían agrupaciones de blancos y agrupaciones de negros
recorriendo las calles de un Montevideo no tan poblado y extenso?
Así como en España este tipo de manifestaciones populares tuvo relación con
otros géneros artísticos y fue adoptado por ellos, ¿por qué en Uruguay no puede
haber sucedido lo mismo? Esas “comparsas con murgas”, ¿no pudieron ser el
producto de esa adopción y no de una copia?
LAS CLASES POPULARES. Durante el período que Barrán denomina “carnaval
plástico”, se organizaron y oficializaron los corsos; se promovieron los
“bailes de disfraz de sociedad” y a su vez se ordenaron los desfiles y las
presentaciones de las comparsas(15), que estaban integradas “por lo más
decente de la gente de color”(16) (las comparsas de negros), por “señoritas
distinguidas de nuestra sociedad”(17) (comparsas de señoritas) y otras que
estaban integradas por “jóvenes de lo más selecto de nuestra sociedad”.(18)
En la década de 1900, tal vez partiendo aproximadamente desde fines del
siglo XIX, con el fin del militarismo, las clases populares comienzan a
tener mayor participación, como la tienen hasta nuestros días, en las comparsas, como así también en bailes y tertulias.
En 1909 un cronista del diario La Democracia protesta contra los bailes de
Carnaval que se realizaban en el Teatro Solís “pues convierten el primero de
nuestros coliseos, cuya importancia social es innegable, en una sala donde
se congrega mucha parte del elemento peor de nuestros bajos fondos de ciudad
metropolitana, donde el vicio ya ha clavado con saña su garra”(19).
El hecho de que las clases populares se incorporaran definitivamente a
algunos espectáculos del Carnaval montevideano podría estar estableciendo un
puente que vinculara aquellos conjuntos que recorrían las calles en las
noche- buenas y otras fiestas, con las comparsas carnavaleras. En este
sentido reviste singular importancia la participación en aquellas
nochebuenas y otras fiestas de agrupaciones tanto de blancos como de negros.
Los materiales encontrados hasta el momento no permiten afirmar que la murga
uruguaya haya tenido origen en aquellas agrupaciones callejeras de las
festividades del siglo pasado, o en esas “comparsas con murgas” de los
carnavales, pues no aportan datos acerca de qué hacían esas agrupaciones
para poder establecer esta relación. Sucede lo mismo con las razones aducidas por quienes sustentan la hipótesis del origen gaditano de la murga. De la lectura de
tales trabajos sólo se puede deducir que a principios del siglo XX algunas
agrupaciones o comparsas de Carnaval comienzan a utilizar el término “murga”
en sus títulos, posiblemente tomándolo de aquella murga de Cádiz y su
imitadora uruguaya.
Es fundamental, en todo caso, dejar claramente establecido que el término
“murga" ya había aparecido en la ciudad da Montevideo, por lo menos hacia la
década de 1870, denominando a una agrupación popular, callejera, de carácter
musical. Y específicamente referido a una agrupación carnavalera, el término
ya aparece hacia 1890, casi 20 años antes de la llegada de la Murga
Gaditana.
Referencias:
1- Paulo de Cmvalho Neto: El carnaval de Mantevideo, Sevilla, España, 1967.
2- Idem: La murga del carnaval montevideano, Quito - Ecuador, 1960
3- Gustavo Diverso: Murgas. La representación del carnaval. Montevideo,
1989.
4-La Democracia: 17 de febrero de 1909.
5- El Ferrocarril: Montevideo, 26 de diciembre de 1876.
6- “Joaquín Rodajas” es el seudónimo que utilizaba el conocido memorialista
Isidoro de Maria.
7- El Ferrocarnl: 28 de diciembre de 1869.
8- El Ferrocarril: 26 de diciembre de 1877.
9- Idem: 28 de diciembre de 1869.
10-Idem.: 26 de diciembre de 1882
11-Idem: 28 de diciembre de 1869.
12- Idem: 26 de diciembre de 1877.
13- Idem: 28 de diciembre de 1869.
14-La Epoca: jueves 20 de febrero de 1890.
15- José Pedro Barran: Historia de la sensibilidad en el Uruguay. Tomo 2: El
disciplinamiento. Montevideo. 1991.
16- El Ferrocarril: Viernes 17 de febrero de 1871.
17- Idem: 4 de febrero de 1875.
18- Idem: 26 de febrero de 1876.
19- La Democracia 27 de febrero de 1909.
Por GUSTAVO GOLDMAN
Suplemento Culturas de El Observador - 27 de febrero de 1999
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