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LOS CERRITOS DE INDIOS
Pocas cosas se difunden y enseñan sobre los indígenas que ocuparon nuestro
país antes de la conquista.
A nivel escolar se dice que eran nómades, cazadores-recolectores y
mayoritariamente se los denomina como charrúas. Pero detrás de éstos se
esconden unas cuantas tribus y muchísimos años de (pre) historia. El mayor
vestigio de una de estas culturas son los cerritos de indios que existen
cerca de la frontera con Brasil y que al día de hoy son el testimonio más
importante para conocer vida, evolución y costumbres de este pueblo que
alcanzó un grado interesante de desarrollo.
La antropología tiene su antesala en la curiosidad de algunos hombres,
aquellos aventureros que organizaban largas expediciones en busca de
objetos
valiosos y tesoros incalculables enterrados hace siglos y que lo hacían
también por satisfacción personal. Esto, quedó reflejado en los relatos
sobre la búsqueda de la mítica ciudad de "El Dorado", algunas novelas
fantásticas del siglo XIX, escritas por autores como Henry Ridder Haggard
(Las minas del rey Salomón y Ella) -ya en el comienzo del siglo XX- con "La
joya de las siete estrellas". Más recientemente la ficción cinematográfica
tomó también este modelo y entonces surgieron las tres películas de Indiana
Jones, con Harrison Ford asustando con su látigo a árabes, indios y nazis,
sin dejar de lado las aventuras de Michael Douglas y Kathleen Turner.
Más adelante en la génesis de la antropología, algunas personas con más
visión se dieron cuenta que los elementos encontrados podían aportar datos
sobre cómo se vivía en el pasado. Entonces estas investigaciones
trascendieron el objeto e intentaron mirar más allá. Para esto tuvieron
que
aprender un rigor científico que confirmara las suposiciones que surgían de
lo que encontraban. Este camino no le quitó mucho de aquel condimento
aventurero que movía a los primeros entusiastas pero le agregó un proceso
que permitía reconstruir parte de la vida de las civilizaciones antiguas
con
una fidelidad impresionante en algunos casos. Los resultados han sido
asombrosos y hoy en día la antropología es una de las ciencias más
importantes para conocer la evolución del hombre.
Los cerritos de indios fueron descubiertos en el siglo pasado, pero su
investigación extensiva e intensiva recién comenzó en 1986, por tres
equipos
compuestos por el Ministerio de Educación y Cultura y docentes, egresados y
alumnos de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, en un
caso
de confluencia de intereses que debería ser tomado como ejemplo. Toda esta
investigación exhaustiva que ya lleva 12 años ha producido una serie enorme
de datos, los cuales han permitido descubrir muchas cosas sobre quienes
hicieron estas construcciones pero que también han arrojado suposiciones e
inferencias que necesitan todavía más datos para ser corroboradas o
rechazadas.
Lo que se sabe de estas construcciones es que fueron construidas en un
período de 5000 años; los más recientes tienen 250 años y corresponden a
mediados del siglo XVIII. Los primeros y más antiguos serían entonces del
3000 años antes de Cristo. Están hechos por acumulación de tierra y de
piedras y en el resto de América fueron el primer paso hacia las pirámides
de piedra. En nuestro país se extienden desde los alrededores de La
Coronilla en Rocha hasta las costas del Río Negro en Tacuarembó, los
departamentos de Treinta y Tres, Cerro Largo y también el sur de Rivera y
se
calcula que son alrededor de 1.000 los que existen en nuestro territorio.
Cada año se descubren más cerritos, en el primer relevamiento se contaron
186 y al año siguiente esa cifra se había duplicado y así hasta ahora.
Obviamente también se encuentran del lado brasileño, extendiéndose hasta
los
alrededores de Florianópolis siguiendo la línea de la costa.
Hace 5000 años las cosas eran muy distintas a lo que son ahora, sobre todo
en el clima y en el paisaje. Esa época en particular se corresponde con
una
"desglaciación", por lo cual el nivel del mar era mayor, concretamente 5
metros por sobre el nivel del presente. Los actuales bañados entonces no se
secarían y la laguna Merín sería una gran entrada del mar en el continente.
Un milenio después de eso el océano descendió y luego volvió a subir en el
3000 a tres metros por arriba del nivel, actual. Este es un momento
importante para estos grupos, que experimentaron un gran impulso, pues
dependían en gran medida del clima de los bañados.
PARA QUE SERVIAN
Por los descubrimientos realizados hasta la fecha se piensa que se les
daban
usos funerarios, y ceremoniales, pero se cree que las funciones pueden
haber
variado en un lapso de tiempo tan prolongado. Todo esto surge de las cosas
que se encontraron dentro de ellos.
Los esqueletos enterrados se encuentran en su mayoría en posición usada en
todos los continentes, existen unos pocos que están horizontales y se han
encontrado entierros secundarios, que son huesos recogidos y empaquetados
en
cueros. También se descubrieron piezas aisladas, como huesos largos o
cráneos con pequeñas marcas que indican que les fue retirado el cuero
cabelludo. Cerca de algunos cuerpos se encontraron boleadoras, punzones
hechos de hueso de lobo marino, piedras de cuarzo, esqueletos de perros y
mandíbulas de zorro. En algunos cerritos se han encontrado secciones donde
la tierra está muy apretada, que hace suponer que allí se llevaba a cabo
alguna ceremonia con mucha gente que participaba del evento, apisonando la
tierra.
Sus dimensiones son variables, algunos miden medio metro de altura y otros
sobrepasan los 7 metros y llegan a tener 35 metros de circunferencia en la
base. Cada año se excavan 2 o 3 cerritos, primero la parte del centro,
luego la pendiente y por último en los alrededores del túmulo.
QUIENES ERAN
En la historiografía uruguaya existía la única denominación de Arachanes
para todos los indígenas que poblaban estas tierras, pero historiadores y
antropólogos más recientes dicen que los indígenas responsables de estos
túmulos de tierra eran Guenoas. Los guaraníes los llamaban "tapuios", que
en realidad no significa nada, sólo denomina a los no guaraníes. Para los
estudiosos brasileños serían Minuanes y actualmente la investigación
uruguaya apunta a precisar si eran Guenoas, Minuanes o Arachanes. Diego
Éracco del Archivo Histórico Nacional y encargado de uno de los tres
equipos
investigadores - estuvo 2 años en la ciudad de Sevilla revisando el Archivo
General de Indias, buscando documentos históricos que se relacionaran con
esas tribus y la información encontrada parece indicar que eran Guenoas.
Los 50 o 60 esqueletos encontrados muestran -desde el punto de vista físico-
que
eran más parecidos a los indígenas del sur de Brasil que los del Río
Uruguay, entre otras diferencias eran más altos que los guaraníes. No
se ha podido determinar si fueron muy numerosos, pues los cerritos fueron
construidos en períodos largos, algunos tuvieron más de 2000 años de uso
continuo. La información hasta ahora recogida hace pensar que hacia el
1000
antes de Cristo hubo un crecimiento importante de población. Esto se
desprende de los mayores volúmenes de tierra usados en ese período, que
pueden explicarse también por un aumento en las actividades ceremoniales.
En ese momento habían alcanzado un nivel interesante de integración
regional, con caciques de distintas jerarquías, lo cual está en la base de
desarrollos culturales más amplios que el clásico nomadismo difundido acá.
Las crónicas de los primeros europeos relatan que había caciques
principales
y subalternos pero que frente a un peligro exterior se reagrupaban; además
intercambiaban bienes, se han encontrado elementos que no pertenecen a esa
zona, o sea que existía un tráfico de distintas cosas, eso permite hablar
de
una relación regional de los pueblos. A esta escala es que los estudiosos
están tratando de ver esta sociedad y estas construcciones ayudan mucho
pues
son indicadores de los cambios sociales y del advenimiento de nuevas formas
políticas, con familias más poderosas que otras.
Existe diseño de cerritos, generalmente circulares y que acotan grandes
espacios, con plazas centrales, que son importantísimas en el surgimiento
de
nuevas formas políticas, con un poder centralizado que se heredaba por
línea
paterna. Antes los jefes eran nombrados por méritos, como ser buenos
cazadores. En un momento dado cambió la estructura social y aparecen estas
jefaturas hereditarias.
EVOLUCION Y PARALELISMOS
Se piensa que alcanzaron el nivel anterior al desarrollo de las culturas
andinas y meso-americanas. Esto ha creado un gran misterio que es el de
saber porqué ese desarrollo no continuó hacia sociedades más complejas, con
una mayor estratificación.
En toda América la construcción de cerritos está vinculada a las llanuras
inundables conectadas con el mar y se pueden encontrar en el valle del
Mississippi, en Canadá, en el Amazonas, el Orinoco y también en el Paraná.
Esto se debe a que el ambiente de bañados es muy rico en biomasa, tanto en
sus formas vegetales como animales y no sólo en diversidad sino también en
cantidad. Todo esto soporta una capacidad extractiva muy importante y la
cual fue muy aprovechada por estos pueblos recolectores y cazadores. De
todas maneras se sospecha que cultivaron algunas cosas, pues se han
encontrado semillas de zapallo de 2600 años de antigüedad y partículas de
calabaza, de porotos y de maíz, que son evidencias muy fragmentarias de que
hubo agricultura. Puede ser que no se haya desarrollado mucho porque la
caza
y la recolección eran muy abundantes y entonces pierde, nada más que una
actividad complementaria, como lo es para otros pueblos, como los Yanomamis
de la selva Amazónica, que van de muy mal humor a sus chacras cuando los
alimentos escasean.
En Rocha los cerritos están ubicados en lugares que mantienen
intervisibilidad, existía una preocupación de construir paisajes y eso
muestra una voluntad de manejo regional de los suelos. En recientes etapas
uno de los equipos -liderado por José López Mazz- se ha dedicado a estudiar
esta construcción del paisaje, la forma en que los cerritos eran colocados
en cimas de colinas para ver más lejos; también se buscan los lugares
domésticos alrededor de los túmulos, lo cual es más difícil de ubicar, pues
precisa técnicas mucho más finas.
En los próximos dos años va a haber información mucho más rica de su vida
social y suficiente material como para corroborar o negar estas tendencias
que se insinúan.
Este tipo de investigaciones suelen ser de largo aliento, por la
minuciosidad de la investigación, lo cual obliga a que sea lenta. Una de
las características del trabajo científico es que tiene una rutina de
trabajo que en la medida en que se generan datos, se diseña una estrategia
para responder una hipótesis y en el momento de conseguir o no las pruebas,
surgen otras hipótesis y suele suceder que al responder una pregunta se
plantean tres nuevas interrogantes. Por eso, a pesar de que se tiene
muchísimos datos, las conclusiones se demoran, pues es necesario que el
trabajo sea exhaustivo.
ALARMA
Algo que preocupa a los antropólogos es la destrucción masiva de cerritos
que comenzó con el cultivo de arroz. Tomando en cuenta esta situación se va
a lanzar próximamente una campaña denominada "SOS Cerrito", para
sensibilizar a la ciudadanía y al gobierno respecto al tema. Concretamente
se va a pedir que -amparados por la resolución aprobada de zonas
protegidas-
se declaren parques nacionales a las regiones de mayor concentración de
cerritos. Se espera que esto suceda en forma rápida, antes de que se
destruyan más de estos monumentos, que son patrimonio histórico del país.
Ya ha habido un caso cerca del Río Yaguarí en el que un arrocero brasileño
destruyó la mitad de una concentración de 90 cerritos y ahora se está a la
espera del veredicto de la denuncia realizada en la oportunidad para que
otros productores no hagan lo mismo.
DESAPARICION
La extinción de este pueblo coincide con la llegada de los españoles y
portugueses, a esta parte de América, aunque hay pruebas de que
simultáneamente también habían tenido contactos con guaraníes. Esto surge
de los descubrimientos hechos en los niveles más altos de los cerritos más
recientes, donde se encontraron vasijas decoradas con motivos guaraníes y
con cuentas venecianas dentro. Los responsables de su desaparición fueron
los portugueses con sus expediciones en busca de indios para convertirlos
en esclavos, lo cual los exterminó en un plazo corto.
Al cruzar el océano los europeos descubrieron un nuevo continente que les
resultó fascinante, misterioso y (sobre todo) lleno de riquezas. Ni bien
llegaron se dedicaron a llevarse todo lo que había de valor dejando a
cambio
muerte y desolación para los pobladores originales del continente. Los
pueblos americanos también descubrieron algo. Descubrieron el fin del
mundo
en que vivían.
EL PAÍS de los Domingos
Domingo lº de febrero de 1998
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