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¿Qué traba la de la vejez? es una pregunta a punto de partida de algunos cuestionamientos que surgen de la clínica
psicológica con viejos, la pregunta es: ¿por qué, de alguna manera tiene una connotación especial la psicología en la vejez?. Planteos que tienen como hilo conductor el proyecto de vida y su contra cara el sentido en la vida, y como estos remiten a lo psíquico. En definitiva la hipótesis con la que trabajo es la siguiente: para llegar a viejo hay que tener un sentido en la vida, el mismo se va a manifestar a través de un proyecto de vida y la instancia psíquica tiene que ver con lo inconciente, con el deseo. “Desconectá esa grabadora” dijo a su entrevistador el escritor Argentino J. L. Borges y le indicó: “solo trate de recordar la memoria selecciona lo mejor mientras que la máquina, acepta con resignación, ¿cree usted en la máquina?. Yo, no. Hay únicamente una que me gusta: el cuerpo humano, tiene la mejor de la calibraciones aunque envejezca” En Uruguay el cuestionamiento de si es posible la psicoterapia en la vejez no es menor, el 17% de la población son adultos mayores. Dicha población se convierte fácilmente en objeto de prejuicios universales por lo que es necesario una escucha especial de lo transferencial por un lado y por otro implica ser concientes de que formamos parte de una actitud culturalmente determinada y por tanto política en el sentido de defender los derechos humanos de un sector de la población que tiende a ser discriminado). Se sugiere en psicoterapia con adultos mayores, la utilización de la “PSICOTERAPIA BREVE”, es decir una psicoterapia acotada por definición donde algo que considero fundamental a tener en cuenta es el PROYECTO DE VIDA que tiene el paciente, o el proyecto de vida que justamente en este momento y por distintos motivos hace crisis, y la persona recurre al psicólogo. Es muy importante tener en cuenta la imagen que del viejo tiene la sociedad, sin duda la misma ha ido teniendo sus variaciones pero aún permanece la idea del viejo como alguien inútil y esto se manifiesta a través de ciertos prejuicios. En la psicología de la vejez se apuesta a devolverle al viejo en la medida de lo posible su capacidad de decisión, de poder crear un proyecto de vida, de aumentar su autonomía. El encuentro psicológico desde la perspectiva, de la psicología de la vejez es un hecho significativo en la vida de la persona vieja porque tiene que vencer ciertos prejuicios para llegar a esta instancia por sus propios medios. De esta manera, el viejo llega para ser escuchado, en este espacio se va a construir “algo” desde el momento en que él, da ese paso de recurrir al psicólogo. No podemos dejar de lado las particularidades que hacen a este trabajo, por ejemplo para poder trabajar con adultos mayores, hay que entender cuál es la realidad de los mismos, hay que tener en cuenta también los prejuicios creados en torno al tema de la vejez. Que Butler (1973) ha llamado AGEISM, y la traducción que utilizamos es VIEJISMO, son los prejuicios que se dan en torno a la vejez y que están determinados solo por la edad de la persona. De estos prejuicios los mas comunes son la asociación viejo enfermo, y de allí todas las consecuencias que se pueden derivar de dicha asociación, consecuencias que hay que tener presentes en el trabajo con viejos, porque de la asociación viejo – enfermo, se llega rápidamente a la de viejo – muerte, y en cadena podemos llegar a pensar que como el avance de los años es irreversible, hay muy poco que hacer en este campo. Este tipo de prejuicios se pueden comprender por el miedo que en general suscita la misma, sería extraño hoy día que alguien se alegrara de envejecer, al menos sería bastante excepcional, o que alguien deseara envejecer, esto es también porque naturalmente queremos alejarnos de un miedo mayor, probablemente la muerte, sobradas pruebas tenemos de que se puede morir a cualquier edad y de muy distintos modos, pero siempre vamos a morir, parece que la vida del viejo tuviera que girar en torno a la certeza de que va a morir en cualquier momento. En definitiva podemos pensar que para la sociedad la vejez se presenta en algunas circunstancias como una traba. Nos cuestionamos esta creencia de que es inevitable envejecer y enfermarse, ¿es así realmente?. Pues, tenemos que decir al respecto que los especialistas en gerontes, dicen que no.[i] Es mas, han llegado a algunas conclusiones como que los viejos en general (lo que descartaría a aquellas personas que sufren de males que de pronto no son exclusividad de la vejez) son personas que tienen un proyecto de vida adecuado para sí mismos, que manifiestan una actitud positiva frente a los acontecimientos, que en general se han podido enterar de las formas de prevenir ciertos males, y mejorar así su calidad de vida, que practican actividades físicas, que aceptan sus limitaciones, que se ajustan a una alimentación sana, que buscan la participación social, en general a través de grupos de tercera edad.[ii] Lo que no niega la realidad de los ancianos que sí están enfermos, que no pueden valerse por sí mismos, pero contrariamente a lo que popularmente se puede pensar no son la mayoría. Creemos entonces, que en un mundo que se encamina a contar con una población mayoritariamente de tercera edad, la preocupación por la vejez, en todos los ámbitos es muy comprensible y pertinente, también desde la psicología.
[i] Revista “El Mensajero”, artículo: “Envejeciendo sin ponerse viejo” Argentina, Noviembre de 1997. Fabiana Pérez.
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