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LA PRIMERA LECCION
Era una hermosa mañana, en el cielo, a lo lejos, volaban altas las gaviotas retando al Sol. - Hoy jóvenes aprendices - su voz omnipresente y penetrante acalló instantáneamente todas las jóvenes voces - os quiero prevenir de las trampas con las que podéis encontraros en vuestras vidas. Debéis siempre recordar que si os topáis con alguna de estas trampas será signo de que os habéis alejado del camino correcto y os habéis adentrado en el bosque. Pues es únicamente en el bosque de la vergüenza y el deshonor donde se encuentran instaladas las trampas. El camino del honor es el único medio para llegar al éxito. Puede ser que algunas veces parezca largo y pesado e incluso parezca que podemos atajar por el bosque para llegar antes, pero eso siempre son ilusiones. El único medio para alcanzar el éxito y lograr todos vuestros objetivos, es seguir el camino del honor, la amistad y el trabajo en equipo. Si lo hacéis así llegareis a la meta mucho antes de lo que creéis. Después de decir esto, el viejo Samurai, guardó silencio un momento para que las jóvenes mentes de sus alumnos pudieran asimilar la sabiduría de sus palabras. Solo cuando comprobó en la mirada de todos y cada uno de sus alumnos que lo habían comprendido continuó.
- No debéis caer en la tentación de querer crear un nuevo golpe "mágico" que os solucione la vida. El camino es único para todos y no podemos crear otro. Lo único que necesitáis es seguirlo aprendiendo de vuestro mentor, aplicando y practicando sus enseñanzas... y más adelante enseñando lo que sabéis a vuestros propios alumnos. - No debéis caer en la tentación de dedicar poco tiempo a vuestros deberes pensando que sois mejores que los demás. Solo el trabajo duro conlleva a los resultados y al éxito. Así mismo debéis aprender a pensar a lo grande desde hoy mismo. Cuando yo tenía vuestra edad, mi maestro me dijo "Si quieres darle dar a un águila, apunta al sol" yo no entendí sus palabras y le pregunte "¿Porqué maestro?" a lo que me contestó "Mas vale apuntar al Sol y dar solo a un águila, que apuntar al águila y cazar una piedra"
"Desde entonces mi objetivo ha sido el ser el más grande de los Samurais que nunca halla existido. El mismo que vosotros debéis fijaros. Muchos creéis que soy el Samurai más poderoso y experimentado que existe, yo creo que solo soy el más viejo - las risas de los alumnos resonaron en el tranquilo valle - Sin embargo - continuo Kazo muy serio - todos los días trabajo para mejorarme un poco, para llegar un poco más que el día anterior - su voz se fue reduciendo poco a poco a un ligero susurro - y gracias a eso he llegado hasta donde estoy... pero no se lo contéis a nadie, es un secreto... - ¡Ese es el verdadero secreto! - Su voz se elevó y su expresión resaltaba la pasión de sus palabras - Un Samurai debe estar siempre en forma, para ello ha de entrenar y practicar todos los días - La expresión del viejo Samurai se tornó dura y sus ojos se redujeron a dos estrechas líneas - La falta de entrenamiento destruye al Samurai. Sin embargo... Teniendo en mente los más grandes objetivos y dando todos los días un paso más... Se recorre el camino de la única forma posible... - Paso a Paso - Contesto Kan sin poder evitarlo. Una sonrisa cruzó la cara de Kazo, parecía que todos los Jóvenes aprendices habían comprendido que solo trabajando todos los días se podía alcanzar el triunfo.
- Si Señor Kazo, - Alzó la voz un joven aprendiz medio escondido entre los demás - yo todos los días les digo a mis hermanos que hagan como yo, que practiquen cuando yo. - Lo que debes hacer es esforzarte en aprender para convertirte en un verdadero Samurai - dijo acercándose - Búscate un mentor, normalmente será aquel que te ha introducido en el arte Samurai. - al mismo tiempo arrancaba el largo y fino puñal del suelo, una preciosa pieza de plata con la empuñadura de oro - y si este es inexperto contacta con su maestro, y con el maestro de su maestro si es necesario - y tendiéndole el puñal añadió - Recuerda que siempre habrá alguien en el equipo dispuesto a enseñarte. Nunca estarás solo... siempre tendrás a alguien luchando a tu lado. Una gran sonrisa cruzaba la cara del joven aprendiz, la sabiduría de las palabras del general y la belleza del puñal, que le había regalado, harían que nunca olvidara esta mágica tarde. - Ahora bien - puntualizó el general una vez regresó a su sitio - nunca debéis abusar de vuestro mentor. Él es el hilo vital que os une con el arte Samurai, quizás os sintáis tentados de pedirle que luche por vosotros, pues esta es la salida más fácil. No pretendáis que otros luchen vuestras batallas o... nunca aprenderéis ni llegareis a nada. ¡Luchad vosotros vuestras batallas! ¡Ganaos un renombre! ¡Que vuestra fama os preceda! ... Y llegareis a lo más alto! Sonó una explosión y una cortina de humo se ciñó sobre el Samurai. Cuando los ojos de los jóvenes aprendices por fin pudieron ver a través de la espesa cortina de humo... el General de generales ya no estaba con ellos. Sin embargo, al menos una parte de su sabiduría permanecería para siempre en sus corazones... |
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